Estudio cultural de Murata
Un texto sobre Murata, que muchas personas han buscado a lo largo de la historia.

Estudio cultural de Murata

Cuenta la leyenda que Grafía descendió al mundo desde el interior de Murata y adoptó ese nombre como el apellido de su familia. A finales de la Era de las Cenizas, Grafía encomendó a Colorina y a Lucio proteger Ahatopía y recuperar Murata, hundida en las profundidades del mundo. Tras obrar el milagro de trasladar Ahatopía al interior de una pintura, desapareció sin dejar rastro y desde entonces esta torre se ha convertido en una leyenda antigua que los habitantes de la arcadia cuentan con gran entusiasmo.

Un mito inalcanzable

A lo largo de la historia, innumerables personas han emprendido el camino en busca de Murata. Al revisar los registros históricos actuales, de un total de 122 relatos relacionados, si descartamos los 65 de carácter puramente ficticio y los 29 que resultan ambiguos, quedan 28 documentos que describen con todo detalle la búsqueda de Murata por parte de los descendientes de Grafía y de muchos otros aventureros. Algunos vivieron todo tipo de peripecias en el mundo del cuadro e incluso perdieron la vida allí; otros, tras un viaje largo y extenuante, completaron su recorrido por la pintura y regresaron al punto de partida. Sin importar lo tortuoso que fuera el camino, todos compartieron un desenlace idéntico: volvieron con las manos vacías.

Inspiradas por la historia de Grafía, Murata se convirtió en el motor espiritual de innumerables obras de arte. Se transformó en la proyección de un ideal inalcanzable, semejante al Santo Grial o a la respuesta definitiva del universo, o bien en el punto de encuentro de los héroes, como aquella góndola expedicionaria durante La Plaga. En «Memorias de la arcadia», la famosa novela de realismo mágico de inicios de la Era del Lienzo, Murata es el eje central de la trama y su desenlace definitivo, con lo que se ha consolidado durante los siglos posteriores como el gran símbolo de la Era de las Cenizas.


¿Realmente existe Murata?

Aunque la mayoría de los documentos históricos del antiguo Benzaitengoku fueron devorados por las llamas durante la Era de las Cenizas, los Candelógrafos no han hallado pruebas en los registros de la Corporación para la Paz Interastral ni en los de los Guardamemorias de que en Ahatopía exista una "torre infinitaMurata en el fin del mundo". El profesor Francois, historiador de aquel reino, planteó una teoría: basándose en que los textos describen un espacio infinito y en el hecho de que Grafía emergió del interior de "Murata", sumado a que este mundo se encuentra bajo el brillo de la fabuluna, es posible que la torre sea en realidad una enorme Fisura del espacio. Es muy probable que comparta la misma naturaleza que la risa con la que Aha desgarró el cosmos, y las acciones de Grafía refuerzan la posibilidad de que fuera una Emanadora de la Exultación.

Pero conforme el avance de la Corporación alcanzaba cada zona de Planarcadia, la ausencia de Fisuras del espacio fue restando fuerza a esa teoría. En su lugar, la antropología cultural se incorporó gradualmente al estudio histórico del antiguo Benzaitengoku para explicar el origen de diversos mitos. James, de la Universidad de Schneider, sostiene que la leyenda de Murata podría ser un refinamiento artístico de la travesía de Grafía por las forjas y fortalezas de la Legión Antimateria. Según esta visión, la adopción de este apellido y su encomienda serían un recordatorio para las generaciones futuras, una advertencia para no olvidar los sufrimientos del pasado ni el anhelo original de conservar el mundo.


El espíritu es inmortal

"Ir hacia donde se escuchan llantos, ir hacia donde arde el fuego". Esta interpretación de Murata se ha transmitido de generación en generación como el lema de la familia Grafía. Aunque cargan con la maldición del deterioro, se ven obligados a perpetuar su linaje para sostener la existencia del mundo del cuadro.

Tras el rescate de Ahatopía por parte de la Corporación, esta misión acabará desvaneciéndose con el paso del tiempo. En un futuro cercano, es posible que la familia Grafía desaparezca del mundo y deje de sufrir el tormento de su maldición familiar. Sin embargo, la historia de Murata seguirá resonando en la arcadia actual para dejar constancia de que, una vez, los héroes caminaron entre nosotros.