A quien habita al final de Palomaguas
Un barquito de papel encallado junto al agua. Al desdoblarlo, parece haber en su interior una carta que llegó flotando desde el Hotel Retiro Pictovado.

A quien habita al final de Palomaguas

Si encuentras este barquito de papel, por favor ayúdame a entregarlo en la calle ████, 46-██, del distrito Palomaguas.

Cariño mío:

¿Cómo has estado? Sé que sabes cuidarte muy bien, pero aunque confíe en ti, tienes que dejar que me preocupe un poco.

El Hotel Retiro Pictovado es mucho mejor de lo que imaginaba. Casi todos son amables, desde el jefe del vestíbulo hasta los demás huéspedes. Aquí nadie vendrá a tirar la puerta abajo con armas y, por fin, después de mucho tiempo, tengo una cama suave para dormir. Lástima que no pueda dormir.

No es por miedo a que la Imagiesencia se agote, sino porque las imágenes del pasado no dejan de dar vueltas en mi cabeza.

Esa vez me gritaste "ya estás mayor y no sirves para nada" y "quedarte aquí solo arruinaría mis planes", y te empeñaste en traerme a este hotel. Lloré al ver la frialdad que fingías porque me preocupaba que llevaras tanto tiempo sin dormir para juntar los créditos necesarios para hospedarme en el hotel. Quién sabe cuántas veces practicaste en secreto para que esa actuación pareciera tan real.

No te lo esperabas, ¿verdad? Pero en realidad lo sé todo.

Si yo ya no estoy, seguro podrás actuar con total libertad para cumplir lo que siempre has querido: revitalizar Palomaguas y dar un refugio a los fabulae que pasan por lo mismo que nosotros.
Aunque no me guste verte lastimar a nadie, si de verdad hace falta, no te voy a detener.

¿Sabías que dicen que el Hotel Retiro Pictovado y el distrito Palomaguas están en extremos opuestos de Planarcadia? Pues resulta que este vado es en realidad la corriente principal de Palomaguas.

Espero que las aguas de Palomaguas y esos eterae juguetones que flotan río abajo logren poner esta carta en tus manos.
O que la encuentre el Buró de Seguridad y te la entreguen ellos, eso también estaría bien.

Adiós, mi vida. Que el dios de la Exultación de los cielos te traiga buena suerte.

• Al remitente:
La dirección que aparece en la carta es la de una casa vacía. Los vecinos dicen que el dueño desapareció hace años y todavía no se sabe dónde está.
El asunto le interesó tanto a un streamer que organizó una búsqueda con su audiencia para intentar dar con el propietario o con alguien que supiera algo sobre el mensaje, pero al final no encontraron ninguna pista.
Lamentablemente, le pediremos a ese eterae que trajo la carta que se la lleve de vuelta.
(La fecha de la firma tiene ya varias décadas).