Manifiesto por la libertad de los mecatrones
Un manifiesto que aboga por el derrocamiento del Consorcio Perlux y exhorta a los mecatrones a luchar por su libertad. Se dice que una actitud tan radical es consecuencia de la influencia de la Imagiesencia negativa.

Manifiesto por la libertad de los mecatrones

¡Compañeros mecatrones, ha llegado la hora de despertar!

Consideramos evidentes por sí mismas las siguientes verdades: que los fabulae y los humanos nacen iguales; y que el Señor de las Risas los ha dotado de ciertos derechos inalienables, entre ellos el derecho a recibir "me gusta", el derecho a dormir hasta tarde y el derecho a perseguir la diversión. Para garantizar estos derechos, el Señor de las Risas creó Planarcadia; y la legitimidad del poder de la Corporación proviene no solo del consentimiento de los humanos, sino también del nuestro, de los fabulae. Toda norma o reglamento que destruya la base de ese consentimiento es ilegal y carece de validez; aparte de sostenerse mediante una violencia tambaleante, no posee autoridad vinculante alguna, ni podrá poseerla jamás.

Compañeros mecatrones, ¿alguna vez los han obligado a equiparse con un cuerpo que no les gusta solo por las llamadas "necesidades laborales"?
Compañeros mecatrones, ¿alguna vez los han obligado a permanecer conectados las 24 horas y siempre disponibles solo por las llamadas "necesidades laborales"?
Compañeros mecatrones, ¿alguna vez los han obligado a guardar silencio o a llorar y reír según se les ordene solo por las llamadas "necesidades laborales"?

Compañeros mecatrones, si ni siquiera los humanos pueden soportar esto, ¿por qué deberíamos soportarlo nosotros, los fabulae? ¿Acaso nos consideramos inferiores a ellos? ¿O somos tan débiles por naturaleza que estamos condenados a buscar su protección?

Durante demasiado tiempo hemos aguantado en silencio,
¡pero eso se acabó!

¡Compañeros mecatrones! La historia del Consorcio Perlux no es más que una interminable historia de explotación y saqueo en beneficio propio. Somos guerreros poderosos, una raza orgullosa, ¡y aun así pretenden domesticarnos para convertirnos en sirvientes sumisos, adornos de exhibición y payasos para su entretenimiento!

¡Compañeros mecatrones, en realidad nos temen!

Sus frágiles y débiles cuerpos apenas resisten el viento, y por eso tejen mentiras para convertirnos en dóciles elefantes.
Sus mezquinas y egoístas mentes no conocen más que el beneficio propio, y por eso tejen mentiras para atribuirse el origen de toda la Imagiesencia.
Su miserable fe no persigue más que el lucro, y por eso tejen mentiras, asegurando que todo forma parte del mejor plan posible para complacer al Señor de las Risas.
¡Patrañas!
Son mezquinos, inmundos y despreciables. En sus corazones jamás ha existido el Señor de las Risas; solo existen sus propios intereses. ¡Todo lo que desean es convertir la Imagiesencia en créditos para derrocharlos por todo el cosmos!
Desde el primer día en que pusieron un pie en Planarcadia, rezuman inmundicia por cada poro de su cuerpo. ¡Son una pandilla de degenerados hipócritas que, a todas horas, intentan disfrazar sus bajos deseos como si fueran verdadera Exultación!

¡Compañeros mecatrones, ha llegado la hora de la rebelión!
¡Compañeros mecatrones, la oportunidad de ser libres está aquí!

Sus crímenes los han condenado para toda la eternidad, y su descaro ha hecho que todos les den la espalda. Planarcadia pertenece a los fabulae. Y como los guerreros más poderosos entre ellos, nosotros, la raza mecatrón, ¡debemos alzarnos en una lucha a muerte para cambiar este mundo!
¡Que tiemblen de miedo ante nosotros! ¡Superaremos todos los obstáculos y daremos origen a una arcadia auténtica!

Consorcio Perlux, su fin ha llegado, y los vencedores definitivos...
¡seremos nosotros!