Himeko: Cuando leas esta carta, probablemente yo ya no esté. La cafetera está en su lugar de siempre; dejé algunos de los granos de café que sueles usar, aunque probablemente no sean de tu agrado. Cuando el Expreso parta, te encontrarás sin duda con muchos problemas de todo tipo, pero si eres tú, estoy segura de que podrás resolverlos uno por uno.
En cuanto a los motores del Expreso, he revisado a fondo los archivos y los registros del tren, y no hay ningún documento que explique cómo iniciarlos. Es como si todos hubieran decidido ignorarlo deliberadamente o, más bien, como si lo consideraran algo completamente evidente. Este tren está lleno de dispositivos de vanguardia que reflejan la tecnología de navegación interestelar más avanzada, pero precisamente su componente más importante es primitivo y difícil de comprender.
Llegué a pensar que era un problema con el combustible, pero la interfaz mostraba que este era bastante abundante, suficiente para sostener los viajes durante más de una década. En ese momento, se me ocurrió una idea: el Expreso recorre su Vía trazando caminos hacia destinos inexplorados, y obtiene energía de la Vía de Trazacaminos. Por supuesto, esta energía proveniente de la Vía Trazacaminos no es como el combustible ordinario, que puede encenderse con un pedernal o una mecha. El avance se produjo esa noche: te desanimaste al enterarte de que la tasa de éxito del encendido había disminuido y, al día siguiente, esta cayó al nivel más bajo desde que descubrimos el Expreso.
¿Qué es lo que se da por sentado? ¿Qué significa realmente seguir la senda trazacaminos? ¿Qué se necesita al dar el primer paso? El enigma está en la propia pregunta: no es más que la idea de dar un paso adelante. Sin dudas ni necesidad de pensar en nada más, es simplemente trazar caminos. El Expreso nunca rechaza a quienes desean seguir esa senda. Incluso si cayera en un mundo donde incluso hacer fuego fuera difícil, la humanidad acabaría por salir adelante, igual que el Expreso. Por el contrario, tu vacilación y falta de confianza han hecho que el motor del Expreso, que ya estaba encendido, se enfríe.
En otras palabras, la llave para poner en marcha el Expreso ha estado en tus manos desde el principio. Nos obsesionamos tanto con la probabilidad de éxito que olvidamos algo: trazar caminos implica estar destinados a hacer lo que otros no han hecho y llegar a lugares a los que otros no han podido llegar. Eso significa que, algún día inevitablemente habrá contratiempos y fracasos. Pero mientras sigas albergando el impulso de llegar más lejos que quienes te precedieron, el Expreso responderá a tu deseo, encenderá sus motores y volverá a partir.
A partir de ahora, ya no podrás depender de mi ayuda. Tendrás que seguir adelante por tu cuenta y convertirte en una persona a la que tu yo de hoy pueda admirar. Después, conocerás a muchos compañeros en los que podrás confiar, así como a muchas personas y cosas que ahora mismo ni siquiera puedes imaginar.
Así que no tengas miedo ni dudas. Solo vuela alto. Confío en que puedes lograrlo.