Una nota desde el mar estrellado de los recuerdos entregada junto con un regalo. Emana un reconfortante aroma a hierbas medicinales.
Una nota de Hyacine
Querida/o Cenici:
Juntas/os, desgarramos el cielo de los antiguos dioses. La humanidad de este mundo recibió un cielo despejado y un arcoíris largamente añorado. Todo esto es gracias a tu esfuerzo. Tú siempre fuiste la salvadora/el salvador que debía rescatarnos. ¡Cenici, eres increíble! ¡Mereces el mejor regalo!
Desearía regalarte la luz del amanecer, pero temo que sería demasiado tenue para iluminar la profunda oscuridad del cosmos. Desearía regalarte la brisa matutina, pero perdería su libertad una vez embotellada. Fue solo cuando Ica se frotó suavemente contra mí que tuve una idea. ¡Te regalo este colgante que siempre llevo atado en la cintura!
Si Ica es suave como el algodón, entonces este colgante es como un... ¿algodón de azúcar? Con solo mirarlo recuerdo esos dulces y cálidos momentos que pasamos juntas/os... Por eso pienso que deberías llevarlo contigo. De esta forma, podrás sentir siempre la calidez del cielo y mi compañía.
Espero que mi regalo siempre permanezca a tu lado, trayéndote la brisa y la luz del amanecer. Que siempre proteja los dulces recuerdos de tu viaje, y te sane con el sonido de sus campanillas.