Un estudio de la competencia realizado por cierto departamento sobre las obras recientes de los Plañideros.
Estudio de la competencia de los Plañideros
Distribuidor: Los Plañideros
Método de distribución: Distribución gratuita
Lógica de competencia potencial: Competencia por la atención
Obras destacadas recientes: «El eterno retorno de la revelación del pecado», «El último conferenciante», «El funeral de los siete psíquicos».
Conclusión: Carece de valor comercial. Estas obras son prácticamente imposibles de comercializar y es casi inviable que conecten con nuestro público objetivo.
Breve análisis: (1) La financiación de los Plañideros proviene principalmente de donaciones anónimas de sus mecenas, lo que hace que rara vez tengan en cuenta la experiencia del público o la viabilidad comercial en sus creaciones. Si bien esto les permite producir algunas obras de arte dignas de elogio, no evita el mal endémico de que sus producciones tengan una barrera de entrada demasiado alta y un público excesivamente reducido. (2) Tomemos como ejemplo «El eterno retorno de la revelación del pecado». El protagonista es un joven libertino sin ningún sentido de la moral que, curiosamente, se enamora a primera vista de una estatua de la Doncella Sagrada. Por ello, asesina al abad del monasterio para ocupar su lugar y permanecer junto a la estatua para siempre. Al final, en su vejez, se convierte en la figura más respetada de todo el planeta tras haber sido un hipócrita durante toda su vida. Desde la perspectiva del espectador promedio con expectativas comerciales, resulta sumamente difícil empatizar con un protagonista tan problemático. Además, el devastador impacto contra la moral y el orden público que presenta la obra la convertiría inevitablemente en el blanco de las críticas, provocando un desastre de relaciones públicas en el mercado comercial. (3) Por otra parte, las obras de los Plañideros casi siempre terminan con la muerte del protagonista de alguna forma (especialmente por suicidio) y son historias totalmente independientes entre sí. Esto dificulta enormemente la explotación comercial de los personajes como propiedad intelectual. Es casi imposible que a los espectadores que les gusta el personaje A también les interese el personaje B. El contenido es tan extremo, incompatible e incluso contradictorio que a la audiencia le cuesta encontrar puntos en común, por lo que hablar de construir un parque temático o una matriz de franquicias es sencillo de descartar. (4) Por último, las producciones de los Plañideros parecen buscar de forma obsesiva la profundidad filosófica en su contenido. Esto hace que su público principal pertenezca a la clase intelectual, un sector que rara vez realiza compras impulsivas y que aboga fervientemente por compartir recursos de código abierto. El valor comercial de este grupo demográfico es extremadamente bajo de por sí; incluso si los creadores consiguen su más alto reconocimiento, es muy difícil generar beneficios directos de ellos.