Nivel de peligro de aberrantes en Planarcadia
Sobre los estándares de clasificación del nivel de los aberrantes de Planarcadia.

Nivel de peligro de aberrantes en Planarcadia


Planarcadia cuenta con un sistema de cinco niveles para evaluar la existencia de aberrantes fuera de control y la magnitud del peligro que representan.

Clase espectral:
Presencia débil, básicamente inofensivos; puede que solo causen una leve incomodidad, pequeños inconvenientes, pocas personas se ven afectadas.
Suelen ser fabulae conceptuales creados por la consciencia colectiva: como villanos de cómics, figuras de terror surgidas de rumores, muebles inteligentes animados o espectros con percepción distorsionada.
Pueden ser reprimidos por grupos civiles de cazafantasmas aficionados. Aunque se los ignore, es imposible que causen desastres colectivos complicados.

Clase monstruo:
Presentan una peligrosidad clara, pueden causar heridas a varias personas o a decenas de ellas, o provocar daños estructurales y caos en múltiples calles o en un pueblo pequeño.
Suelen ser fabulae fuera de control con una influencia considerable que han acumulado grandes cantidades de Imagiesencia. Por ejemplo, entidades inefables que han acechado durante mucho tiempo en leyendas urbanas, u objetos del resentimiento causado por traumas colectivos (como las muertes masivas provocadas por el Anunciamuertes).

Clase calamidad:
Amenaza grave que puede causar más de cien víctimas. Si no se le hace frente, provocará la destrucción de ciudades importantes en las regiones centrales de la arcadia. El propio Anunciamuertes está en este nivel. En los Juegos Fabuluna, el límite superior de destrucción causado por un reverente fuera de control también se encuentra aproximadamente en este rango.

Clase destrucción:
Amenaza catastrófica, capaz de paralizar un continente entero y provocar víctimas masivas y alteraciones ambientales. Manifestación de habilidades de manipulación de la realidad.

Clase apocalíptico:
Amenaza de destrucción mundial. Podría hacer retroceder a la civilización o incluso extinguir a la humanidad de la superficie de Planarcadia. Su mera existencia supone un desastre de enormes proporciones.