Crónicas de la Grasa Flotante: Capítulo del Conejo (V)
Obra que debió escribir un poeta anónimo de la antigüedad, cuando la poesía aún no se había extinguido en Benzaitengoku. Este parece ser el quinto manuscrito de uno de los volúmenes.

Crónicas de la Grasa Flotante: Capítulo del Conejo (V)

¿Cuándo aparecerá la omnipotente luna?
El conejo mira al cielo asombrado cuando regresaba a su tierra natal.
Un planeta falso controla un juego de la realidad.
Entre unas reglas inofensivas,
una bestia que lo devora todo se arrastra en la oscuridad.

No hay periódicos a la venta.
Las revistas dejaron de publicarse hace tiempo.
Los clubes cerraron sus puertas.
Los canales de radio quebraron cual espejo.
"¿Qué rayos pasó aquí?",
a la máquina fabularia le pregunta el conejo.

Un mono el teléfono inventó.
Narra serena, sin prisa y tranquila la máquina fabularia.
Un zorro en producto de moda lo convirtió.
La rana por doquier lo promocionó.
Ahora los animales solo dedos y ojos necesitan.
Hasta la boca y las orejas se han vuelto innecesarias.

Los animales se convirtieron en artistas hambrientos.
La máquina fabularia ni se burla ni se apiada.
No paran de pedir comida con sus teléfonos,
pero jamás encuentran la comida deseada.
Así, pedido tras pedido en la basura acaba,
y con el estómago vacío siguen deslizando la pantalla.