Crónicas de la Grasa Flotante: Capítulo del Mono (XI)
Obra que debió escribir un poeta anónimo de la antigüedad, cuando la poesía aún no se había extinguido en Benzaitengoku. Este parece ser el undécimo manuscrito de uno de los volúmenes.
Crónicas de la Grasa Flotante: Capítulo del Mono (XI)
Desde hace incontables años, los monos ya no tienen un Rey Mono al que reverenciar. Aprendieron a descifrar la sabiduría de la luna y a hacer sirope hirviendo alquitrán.
El alquitrán es la sombra más oscura. Es una maldición y, a la vez, un milagro financiero. El mono que ríe hasta llorar aprendió el truco de crear algo a partir de cero.
Dejaré que te conviertas en un dios por un minuto. La sombra y la luna a la vez susurran. Los animales están eufóricos, pero nadie imagina que el fin está más cerca que nunca.
Oh, no... Un viejo mono se para y gritando porfía. Han aparecido grietas en la luna. Así dijo la antigua profecía.
El fin se había acercado. Y la luna se rompió en pedazos.
Los árboles permanecen quedos, pero los monos ya no pueden trepar por ellos.