Se desbloquea en el nivel 60 de personaje.
Cinco meses y quince días después de que Ahatopía fuese rescatada del cuadro, ella consolidó su puesto como ejecutiva gracias a su aguda perspicacia y a sus tolerantes políticas culturales.
La joven intelitrón sentía un tierno afecto por las almas humanas, y se maravillaba aún más ante la creatividad que emergía en Planarcadia.
Como si estuviera frente a un lienzo en blanco, cuidaba con esmero de aquella frágil cultura y se inspiraba en el arte antiguo.
Reconstruir el orden es como reconfigurar la atmósfera; ajustar los protocolos, como modificar sus componentes.
El Consorcio Perlux estableció el orden necesario y trazó las fronteras para permitir el regreso de la creación a un flujo saludable... Cuando ella reflexiona profundamente sobre los secretos creativos de Grafía y sonríe con complicidad al leer un cómic, tiene la certeza de que ama este lugar y anhela aprender de la civilización humana.
Lo que la fabuluna, suspendida en lo alto del cielo, necesita son los deseos de todos los seres y abundantes risas. Y pregunta:
"Perla, ¿qué clase de mundo quieres crear en Ahatopía?".
Así, la joven intelitrón tomó su pluma y, usándose a sí misma como modelo, fundió maquinaria y fantasía en un prototipo.
"¡El mecatrón entra en escena! ¡Nosotros protegeremos la belleza de Planarcadia!".
Con un gran estruendo, el mecatrón salió del taller y recorrió las calles de Planarcadia.
"¡El Encuentro de Creadores del Consorcio Perlux ha concluido! ¡El ganador del gran premio, Codi eQuestRe, obtendrá una oportunidad de promoción para su cómic!".
La joven intelitrón ejerció ella misma como jueza y, al final, fueron unas adorables criaturas que navegaban por el mar de estrellas las que llamaron su atención.
Lideró la creación de la Alianza contra la Destrucción y tendió puentes para evitar que las corrientes ocultas sacudieran los cimientos de la arcadia.
El Expreso Astral, Xianzhou, los Cazadores, los Vigilantes... Gracias a su plan, las facciones se reunieron en los Juegos Fabuluna. Sus cálculos siguieron siendo precisos, pero la llegada del desastre tomó a todos por sorpresa.
Los Juegos de Sangre suceden ciclo tras ciclo, los restos silenciosos de la bestia vuelven a agitarse y el Devastador enciende la llama de la desesperación...
Alzó la mirada hacia la fabuluna, que ya no reía, pero ante sus ojos destellaba la escena de hace mil años en la que Grafía pintaba para la arcadia.
El mismo fuego de la guerra, los mismos llantos. No tuvo tiempo de imaginar con qué sentimientos movía el pincel Grafía, y ni siquiera se dio cuenta de que ya se había puesto delante de todos los habitantes para protegerlos.
En el instante en que posó el pincel, solo existía el deseo de plasmar el cielo y la tierra en el tapiz.
Esa lógica, imposible de deducir mediante datos, brotó del corazón de la intelitrón...
Ella había olvidado por completo la técnica.